CÓMO MONTÁRTELO POR TU CUENTA Y SER PRODUCTIVO.

UNA HISTORIA DE PRODUCTIVIDAD Y EMPRENDIMIENTO QUE SE DIVIDE EN DOS TIEMPOS: TRABAJAR POR CUENTA AJENA CON LA PAUTA DE OTRO Y TRABAJAR POR CUENTA PROPIA CON AUTOGESTIÓN.

técnicas de productividad de Carlos García

Carlos se dedica al management de talento musical y hace poco colgó el cartel de completo en el Caixa Forum de Madrid con el acordeonista Iñaki Alberdi. Recientemente ha creado su propia empresa llamada Séptima Management, para dedicarse a lo que más le gusta desde una visión personal llena de libertad creativa en un mundo, la música, quizás demasiado rígido. Como nos identificamos con Carlos en eso de querer hacer la cosas de forma diferente, sin duda ha venido al sitio adecuado.

Pasar de trabajar por cuenta ajena a hacerlo por cuenta propia es dar un gran salto, por eso hoy queremos poner en común dos realidades que en Carlos toman un significado particular: productividad y emprendimiento.

Puede que estés en una situación parecida o a punto de ello, por eso en esta conversación, Carlos me cuenta su visión de la productividad: cuál es su técnica favorita y su nuevo truco para evitar postergar lo que no le apetece hacer.

– Carlos, ¿te consideras una persona productiva?

Sí, soy muy fan de la productividad, pero es algo que ahora tomo más en cuenta que antes. La diferencia entre tener un jefe o ser tu propio jefe… es que antes mis jefes, al tener un perfil de artistas, me marcaban siempre la pauta y controlaban todo. Yo justamente quería esa libertad para poder autogestionarme y tener mi propia agenda. Antes, como todo me venía dado, no tenía tiempo de pararme a pensar cómo ser más productivo… ahora sí puedo hacerlo”.

– Como manager de talento, ¿es posible tener tu propia planificación cuando dependes de las agendas de tus clientes? ¿Cómo lo haces?

En el mundo artístico, nunca hay un patrón fijo. No te puedes marcar agendas muy estrictas porque al trabajar con talento siempre hay imprevistos. Pero no me molestan ni me agobian porque siempre he trabajado en esto, y el sector artístico es así. De repente se juntan 3 conciertos en 1 día y tienes que gestionarlo”

– Entonces, ¿cómo pones orden en el caos teniendo una planificación tan variable?

“Tengo el día dividido por secciones de tareas. Según el día y la hora, le dedico más tiempo a una cosa u otra. Desde luego, si hay algo urgente que debo resolver rápido, ese marco imaginario hay que alterarlo. Por ejemplo, cuando hay un concierto muchas veces me toca ir a comer con el músico y me echo el día entero con él y a los demás les dedico menos tiempo. Al final, yo estoy contratado por ellos, por lo tanto quien rinde cuentas y quien decide cómo distribuir su tiempo en función de la prioridad de ese día, soy yo”.

– ¿Cómo haces para evitar postergan esas tareas no te apetece hacer?

“La verdad es que no hay una técnica de productividad para esto… cuando te da por postergar algo, acabas postergándolo hasta el deadline. Es complicado y a todos nos pasa, y sobre todo cuando eres autónomo te toca hacerlas sí o sí porque no tienes un equipo a quien delegarlo tampoco. Pero siempre estoy inventándome nuevas formas de ser más productivo, así que lo último que he hecho para evitar procrastinar es comprarme unos post-it en forma de corazón y ponerlos donde pueda verlos siempre. Así, de alguna manera eso me obliga a cumplir esas tareas, incluso por el simple hecho de arrancar el papelito de mi mesa”.

– ¿Es decir que para ti las técnicas de productividad deben variar dependiendo de la situación?

Si das con la técnica de productividad apropiada, la haces tuya y te la quedas para siempre, pero porque ya no tienes que forzarte para hacerlo. Lo que no puede pasar es que venga alguien a decirme: ‘tienes que ser productivo así’. Con los años he descubierto qué cosas me funcionan y esas las mantengo. Ahora, de momento lo que me está funcionando muy bien es tener algo visual como los post-it, que van más allá de un cuaderno monótono. Pero soy consciente que eso será así un tiempo, lo que me dure. Ojalá el truco de los post-it me dure para siempre, pero no lo creo… (risas)”

“No soy de enfrascarme en métodos de productividad estrictos, sino en ver qué me funciona y si me funciona lo sigo haciendo y cuando no, lo cambio”

– ¿Has intentado alguna técnica de productividad que luego te hayas dado cuenta que no te funciona?

“Sí, cuando intento compartimentar demasiado el tiempo, no me va bien. Para mí los procesos son más flexibles, cada día es distinto al otro… y cada proceso tiene un tempo y un ritmo que tienes que sentirlo. Por ejemplo, cuando me toca hacer una subvención no puedo reducirla a una lista de tareas cerrada, porque en función de cómo va, el mismo proceso te va indicando los próximos pasos. En ese sentido, soy bastante intuitivo.

Una vez probé con un programa llamado Merlín Project, con el que podía hacer algo similar a los post-it, pero no me funcionó. Es un programa más útil para gestionar proyectos con tareas más complejas. Pero, para lo que sí me sirvió fue para darme cuenta de que podía organizar todo usando mapas mentales, que es una de las funciones del programa. Y eso es justo lo que hago ahora, he trasladado ese mapa mental a una versión física con los post-it”.

– Cuéntame cuáles son tus 3 hábitos imprescindibles para ser más productivo

1. Desactivar todas las notificaciones del ordenador mientras estoy en una tarea. Lo mismo con el móvil.

2. Antes de empezar, pararme a pensar y hacer un check-list y revisar donde me quedé el día anterior. Así, no entro en el bucle de las tareas nuevas.

3. Salir y dar un paseo es algo que hago ahora aquí en el coworking y me ayuda a despejarme cuando me bloqueo.

– Ya que lo mencionas, ¿crees que trabajar en un coworking ha mejorado tu productividad?

“¡Sin duda! Con mi anterior trabajo ya llevaba 7 años trabajando desde casa, y sumando el año pasado ya eran 8 años. De alguna manera, ya tenía vicios que no podía dejar ir ¡y me daba cuenta! Volver a la dinámica de tener un lugar de trabajo ha sido redescubrir cosas sensoriales que me ponen más alerta.

Me va muy bien en mi puesto de trabajo. Utilizo El Parke para tomarme el té o alguna de las salas de reuniones cuando tengo una videoconferencia. Pero gran parte del tiempo estoy en mi puesto y ahí he encontrado el espacio ideal para trabajar, tener llamadas, escribir… hago todo lo que necesito. ¡Y cuando necesito hacer un break, pues me voy a la calle! Dar una vuelta a la manzana o hacer la compra me ayuda a despejarme”

– ¿Y cómo mides tus resultados para saber que estás siendo productivo?

“Me doy cuenta en función de lo que voy haciendo a lo largo del día. Ahora soy más consciente de ello, incluso si un día pierdo un poco el tiempo, acabo por hacer más cosas de las que hacía trabajando en casa… porque desde el espacio en el que me encuentro y hasta la silla me ponen en situación y actitud para ser más productivo”.

– Por último, en un palabra, ¿qué es para ti productividad?

Flexibilidad… sin duda. Productividad es permitirte ser flexible”.

¿Te quedaste con ganas de más?

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