Cómo es un espacio ágil.

…continuando con el post anterior, llamado espacios ágiles, y una vez justificado el argumento de porqué el espacio que ocupamos importa y porqué, consideramos que la metodología ágil se merece un entorno y un espacio propio, os quiero dar unas pautas de cómo pienso que debería ser un espacio adecuado, para desarrollar el agilismo.

Desde un punto de vista profesional y desde la experiencia acumulada gestionando Freeland, testando el espacio y su diseño en su uso diario como espacio pensado para alojar el pensamiento positivo y dinámicas de innovación, considero que un espacio ágil debería ser:

Disruptivo

Debería ser, en primer lugar, un espacio disruptivo, un lugar que rompa por completo la dinámica estética habitual de la empresa, que reconstruya el coco de quienes los usan y de quienes forman parte de ese espacio. Que cambie las escalas, que elimine los prejuicios, que invite a desaprender y, al mismo tiempo, a aprender de nuevo, pero con el vaso vacío. Donde lo convencional se mezcle con lo sorpresivo y lo anecdótico. Que ofrezca una experiencia totalmente diferente.

El motivo, no es estético, no es porque sigamos las modas del cesped y las mesas de ping pong, eso son chorradas, el sentido es mucho más científico de lo que crees. El diseño y la estética son sólo herramientas para conseguir un fin: facilitar el cambio de mentalidad.

La arquitectura siempre ha sido un lenguaje en conexión con el hombre y sus proporciones, que transmite mensajes y comunica. Por ejemplo, en el período Románico la arquitectura religiosa formada por grandes y bastos muros, con pocas ventanas, dando lugar a interiores lúgubres y místicos, obedecía a la idea de encontrar a Dios en el recogimiento de la oscuridad. Con el tiempo, las catedrales ganaron en altura y en esbeltez, dando paso a la arquitectura Gótica, donde la claridad inunda los interiores de luz. En este caso la idea que transmite a sus fieles es que Dios está en la luz.

En ambos casos, la arquitectura religiosa transmite, mediante su diseño la información necesaria para preparar nuestra mente, para el encuentro con Dios, bien sea en la oscuridad o en la luz.

Este es el mismo motivo por el que el diseño mandará la información adecuada a tus equipos, para que sostengan la actitud precisa, para desarrollar sus proyectos de forma ágil, sin darse cuenta de que están cambiando, porque usando los elementos adecuados, para configurar el espacio, entrarán a formar parte del cambio, sin ni siquiera enterarse de que están cambiando.

¿Esto así porqué la metodología ágil lo demande?, no, no necesariamente. Sino porque el cambio lo pide. Porque estarás ayudando a que el cambio se produzca sin fricción y esto hará que el resultado de enseñar la metodología sea más eficiente y su asimilación más duradera, porque sino, cuando termine el proceso de facilitación, cuándo tu ya no estés, la cabra tirará al monte.

Apetecible y funcional

Debería ser apetecible, bonito, cómodo y amable, fácil de entender y, por lo tanto, fácil de usar, por supuesto funcional, pero ojo, no bajo las premisas habituales, sino en colaboración con la idea de espacio disruptivo. No tratamos de que haya una pelea entre funcionalidad y diseño, sino un balance proporcionado de todas estas cualidades. Tratamos de usar el espacio, para una finalidad concreta: conseguir mejores resultados del proceso de aprendizaje y de la adopción de la metodología ágil y, para ello, será importante tener elementos funcionales que sean pensados de manera diferente, integrados y formando parte de una receta que lleva un poco de todo. Si es funcional pero no es cómodo, no nos permitirá usar el espacio, para diferentes estados de ánimo. Partiendo de la idea de que no siempre trabajamos de la misma manera, porque no siempre abordamos el mismo tipo de tareas, también viene bien tener la posibilidad de cambiar de estado.

Bonito, colorido, amable…porque las curvas son más fáciles que la líneas rectas, siempre más rígidas y estrictas y, los colores más divertidos que lo monocromático y, bonito, porque a todo el mundo le gusta estar en contacto con cosas bonitas, porque nos hace sentir mejor y disfrutar más.

Por ejemplo, un elemento funcional propio de las metodologías ágiles son la pizarras, para poder elaborar los tableros, para dibujar, proponer, para compartir ideas, etc…, puedes comprar una pizarra al uso en amazon que te llega a día siguiente o, usar otros materiales como el cristal, el cristal lacado, con un marco de madera, o jugar a usar en unos casos cristal transparente y en otros un tablero de un laminado en alta presión que permite rotular y a demás es magnético, puedes enriquecer el contexto tanto como Cyrano de Bergerac enriquecía la prosa, y para qué, para conseguir la belleza, porqué, porque la belleza es lo único que provoca el cambio sin fricción.

Inclusivo

Debería ser inclusivo. Debería tener en cuenta a sus participantes, es bastante lógico, pero la mayoría de las veces no se hace así. Te dicen: ahora te sientas aquí…¡¡pos vale!!, no podemos decir otra cosa.

Pero la realidad es que, dependiendo de los equipos, de las personas que lo van a integrar, es importante que el diseño resultante contenga elementos de contacto con todos los participantes, para que sea entendido y participado por todos, sino resultará ajeno, raro, desconectado de la realidad y no invitará a ser utilizado y, lo más importante disfrutado. De aquí deducimos que los espacios ágiles no tienen porqué responder a fórmulas estrictas, sino todo lo contrario, variables en función a sus usuarios, regulando bien el nivel de disrupción óptimo.

Lo que es importante entender es que no nos interesa tener a ningún integrante de tu equipo desconectado, porque será un punto de conflicto para el resto. Todos deben participar, aunque sea en niveles diferente, no importa, lo importante es que todos participen de ello para que entren fácil.

Jugable

Debería ser jugable. Todos sabemos como se utilizan ciertos elementos. Por ejemplo, todos sabemos como se usa una mesa y, todos sabemos que la mesa hace pareja con la silla, porque sino usarla es más complicado. La altura de una mesa es de 74 cm. y para usarla sin sentarte, es muy incomodo porque te tienes que agachar mucho,  luego mesa y silla son un binomio que todos entendemos y sabemos como se usa perfectamente, porque nos han educado a ello, hemos heredado ese conocimiento. Sin embargo, si en lugar de silla ponemos un taburete o un banco corrido, el uso cambia, el taburete se puede desplazar y mover con más facilidad, puedes girar sobre el, puedes desplazarte con él, es un elemento más efímero que la silla que, en comparación, ésta es más formal y más limitada bajo el concepto jugable. El espacio debe ofrecer la posibilidad de ser utilizado de diferentes maneras, en este caso es bueno alejarse de lo convencional, para que despierte en cada usuario la libertad de poder usarlo como les apetezca, eliminando los formalismos, para incentivar la curiosidad y el juego y, por supuesto, la idea de que en ese espacio esta permitido hacer las cosas de manera distinta. Bueno más que permitido, es altamente recomendado.

Disponer elementos cuyo uso no esté predefinido, sino que lo definimos nosotros en el mismo momento que lo usamos es muy positivo, para encontrar ese grado de apertura y de confianza creativa que hará que nuestros equipos estén tan abiertos al cambio que ni se den cuenta de que el cambio está pasando.

A continuación os muestro varios ejemplos, para que podáis ver mejor a que me refiero:

Todos estos elementos: accesorios, mobiliario, materiales, etc…, son elementos que sirven muy bien para ejemplificar como es un espacio ágil.

En ellos verás color, formas amables, texturas curiosas como: el fieltro, caucho, osb, etc…, pero sobretodo verás dos cosas: disrupción y  juego, porque estos elementos, a demás de ser funcionales y servir de forma efectiva para un uso concreto, no lo hacen para un sólo uso, y eso es lo que mola, sino al uso que tu decidas darle en ese momento, porque puede tener muchos usos, en realidad.

En el caso del Washingup bowl, el barreño de colores, es un objeto diseñado para fregar los cacharros sin que estos se rompan al poder golpearse con el fregadero, sin embargo tiene multitud de usos como ves e otra de las imágenes: hielera, para recoger juguetes, revistero, etc…, en Freeland Coworking lo usamos como el lavabo del baño y de macetero. Son divertidos, coloridos, interesantes y generan curiosidad porque te preguntas para que podrán servir y, esto precisamente es lo que activa nuestro lado creativo, porque podemos jugar a darle diferentes usos, no siendo ninguno de ellos el válido y siéndolo todos a la vez. Esto genera libertad creativa y elimina las verdades absolutas que tanto minan los procesos de colaboración y participación.

Objetos de este tipo pueden cambiar la manera de entender el espacio inmediatamente. 

Otro de los elementos que querría usar para que sirviesen de ejemplo es un material, el osb, seguramente lo habrás visto en algún sitio, porque desde hace tiempo se utiliza para el mobiliario en diferentes espacios, tiendas en su mayoría.

El osb es un material que normalmente se utiliza para embalajes, esta formado por virutas de madera proyectadas. Este material bien trabajado, lijado y barnizado mate, recupera toda la nobleza sin dejar de tener un aspecto industrial. Por eso es un buen ejemplo de cómo podemos conseguir transportar sensaciones diferentes a un espacio de trabajo con el uso de un material cuya aplicación tradicional pertenece a otro entorno. Si sacas este material de su contexto habitual, transportas sus valores al nuevo sitio donde lo aplicas, generando un discurso muy interesante y rico para provocar el pensamiento innovador.

Espero que estas pautas te hayan servido y a partir de ahora añadas a tu repertorio de herramientas: el espacio, porque sin duda te puede ayudar. Si quieres resolver alguna duda, estaré encantado de ayudarte.

¡¡Nos vemos pronto!!

About the autor:

CEO de Freeland. Arquitecto de Interiores y licenciado en Administración y Dirección de Empresas. Diseñador de espacios para el cambio, de experiencias para ser felices, para motivar y para lograr tus objetivos, por eso funde Freeland. Coworker hasta la médula, creo en la colaboración y en la fusión del mundo digital con el mundo físico. Me encontrarás feliz entre los coworkers de Freeland.

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