HIGIENE POSTURAL Y ERGONOMÍA: UNA CUESTIÓN DE TRABAJO, NO DE OFICINA

SEA QUE TRABAJES EN UNA OFICINA, EN REMOTO O EN UN ESPACIO DE COWORKING, LA HIGIENE POSTURAL NO ES POSIBLE SIN UNA PREVIA ADECUACIÓN DEL ESPACIO

  

¿Más de lo mismo?

No. Este no es el típico artículo de cómo sentarte bien en una silla de oficina”. No digo que no sea importante, que lo es, y también lo hablaremos. Pero, para trabajar bien debes utilizar los implementos correctos, que te ayuden a tener ergonomía en la oficina (o en el trabajo). Y de ello vamos a contarte. 

Lo mejor de todo es que los implementos y accesorios que vamos a nombrarte cuestan menos de 50€. Y por si eso fuera poco, vienen con “asesoría”… pero no te cuento más para que lo descubras por ti mismo.

¡Vamos a ello!

Ajustar, ajustar: la antítesis de las posturas forzadas

Así como ajustas el asiento al conducir (sobre todo cuando no el coche no es tuyo), igualmente hay que ajustar nuestra área de trabajo. De esto va la primera clave de la higiene postural. Sin embargo, es importante hacer un alto en este punto para un breve disclaimer: sabemos que la higiene postural no se trata de ´un café para todos´. Nuestra recomendación siempre será que consultes con un quiropráctico. De hecho, estas recomendaciones vienen de la mano del equipo de Salud Global, encabezado por el Dr. Chad Liggin. Así que puede estar tranquilo, porque los datos que vamos a darte están muy bien sustentados para que puedas lograr una oficina ergonómica.

Primero lo primero de la higiene postural

Aunque hay particularidades, si algo tenemos todos en común es el ordenador, y eso es lo primero que toca ajustar.

La localización del ordenador es la base de todo esto. Al mirar a la pantalla, el tercio superior de esta debe estar a la altura de tus ojos. Esa es tu línea guía. Entonces, la clave está en elevar el portátil.

El equipo de Salud Global nos da 2 opciones:

  1. Si trabajas con portátil, puedes subirlo con un soporte, una caja o unos libros. Y lo recomendable es que utilices un teclado y ratón aparte para que tanto brazos y cuellos estén relajados.
  2. Si trabajar con un ordenador de mesa, lo ideal es elevar la pantalla y a la vez, situarla a una distancia en la que (casi) puedas estirar los brazos por completo.

En ambos casos, ten en cuenta que si usas gafas bifocales, deberás bajar la pantalla unos 3 a 5 centímetros en relación a la altura de la vista.

Cuando hablamos de manos y muñecas, es imprescindibles que estén lo más relajadas posibles, como si de vacaciones con piña colada se tratara. Para ello, puedes ayudarte de una almohadilla para el ratón y el teclado. La piña colada también funciona, si tu trabajo te lo permite, claro.

Otro de los gadgets importantes son los auriculares, que te vendrán muy bien si tu faena diaria implica estar constantemente al teléfono. Tu brazo te lo agradecerá y seguro la persona al otro lado de la línea, también.

El que va a la Villa, pierde su silla… y su salud postural

Más te vale que si te vas a la Villa y te toca coger otra silla, la regules. Por ejemplo, si trabajas en un espacio de coworking en modo nómada, es probable que tengas que ajustar la altura de la silla al menos 3 veces a la semana.

Si tu caso es trabajar desde casa, en la misma silla en la que comes, tu salvación de un dolor lumbar será un soporte que sujete muy bien tu zona lumbar, o en su defecto, un cojín o una toalla. Atención, que la zona lumbar es justo la parte baja de la espalda.

Si quieres apostar a más, puedes cambiar tu silla por un balón suizo. Sí, has leído bien. Un balón, pero no americano, sino suizo.

“Una buena postura es aquella en la que la cabeza se encuentra justo encima de los hombros (no por delante), manteniendo una óptima curva cervical, lo cual no va a sobrecargar los músculos (lo comúnmente conocido como la contractura en los trapecios)”, nos dice el Dr. Chad.

Junto con la postura en la silla, viene la postura de los pies. Deben reposar en el suelo, dibujando un ángulo de 90º con la rodilla. Si la altura de la mesa no te lo permite, un reposapiés será tu mejor aliado.

De las malas posturas y otras adicciones

Si estás pensando que sin todo lo anterior también se puede trabajar, es cierto. Pero, como bien dice el Dr. Chad, “nuestro cuerpo es nuestra herramienta principal de trabajo y si no conseguimos que esté sano y fuerte, va a afectar a nuestros resultados”. Precisamente por ello es que la higiene postural y la ergonomía al trabajar, es fundamental.

De hecho, esto no va solo de trabajo. Si tienes niños, hay conductas que debes observar. Las mochilas pesadas, largas horas sentados en los pupitres y las malas posturas prolongadas por el uso de los tablets y móviles, son algunos de los malos hábitos más comunes.

 

La guinda del pastel

La clave está en prevenir, sin duda. Pero, si ya padeces alguna lesión o crees que la tienes, te tenemos una noticia:

Si llamas a la Clínica de Salud Global y dices que eres freelandero, tendrás una teleconsulta totalmente gratis. ¿Qué tienes que perder? O mejor aún, ¿qué puedes ganar?

Nuestro deseo final: Que la ergonomía sea parte de tu trabajo para que el espacio no te enferme sino que te sane.