EL VERDE ESTÁ DE MODA PORQUE ES LA FÓRMULA DEL BIENESTAR

“EL QUE TELETRABAJA EN CASA EN SU ESQUINITA AHORA PONE UNA PLANTA”

DAVID CAURIN, CASLA CENTRO DE JARDINERIA

Una reacción que ha supuesto un incremento en las ventas de los centros de jardinería del 20% sobre la cifra de 2019, según datos de Efeagro.

Porque ahora que pasamos más tiempo en casa y que la hemos convertido en una oficina, teletrabajando, queremos ponerla bonita, disfrutar de ella y, vestirla de verde ha sido la reacción general que hemos tenido, para estar más a gusto, más felices. Y es que tiene un retorno directo en nuestro bienestar, ¿quieres saber porqué?

La revolución verde

La exposición de Eugenio Ampudia en la galería madrileña Max Estrella y otras iniciativas similares, han venido a poner en valor la importancia de la naturaleza en nuestras vidas.

Seres vivos que comparten con nosotros la tierra, el aire y el agua, a los que pocas veces miramos como compañeros de la misma creación de la que somos parte. A las que muchas veces rechazamos porque requieren un poco de tiempo y cuidados, un poco de amor, sin valorar los fantásticos beneficios que tienen para nuestra salud y nuestro bienestar, sólo por entrar en contacto con ellas.

La exposición narra con fotografías, esquemas, dibujos, procesos de pensamiento, así como un vídeo, cómo fue el “Concierto para el bioceno” en el Liceo de Barcelona, celebrado el pasado 22 de junio de 2020, mientras estábamos confinados, con un público muy vivaracho, 2.292 plantas. Un público muy variado y que ocupó todas las butacas del liceo para escuchar Crisantemi de Puccini.

Una acción acompañada de una invitación a realizar una reflexión muy bonita: adoptar este cambio de paradigma, descubrir que compartimos esta casa común llamada Tierra, como administradores, existiendo en compañía de más seres vivos, para volver a mirar a la naturaleza y despertar a la ceguera verde (James Wandersee y Elizabeth Schussler) en la que vivimos, la ceguera provocada por el individualismo, esa mala costumbre que nos lleva a mirar sólo a nuestro ombligo.

Queremos sentirnos bien, felices.

Es totalmente lógico, ¿no?;

Querer sentirnos bien, felices, con estímulos positivos con los que conectar, que nos devuelven sensaciones placenteras y nos ayudan a tener una estabilidad emocional que nos proporciona felicidad.

Por eso quiero resaltar, un hecho que ha tenido lugar de forma muy significativa, una reacción que han tenido muchísimas personas durante este período de teletrabajo forzado: comprar plantas de interior,  ¿por algo será, no crees?.

Puede ser que esta respuesta natural y generalizada, producida durante un periodo tan significativo y atípico en nuestras vidas, lleve asociado un mecanismo interno de búsqueda del bienestar en nuestros hogares, ahora convertidos en oficinas, a través de la conexión con la naturaleza.

El esplendor de la misma en sus colores, los diferentes verdes de las hojas, la exuberancia de los portes, el olor de la tierra cuando se riega, su compañía silenciosa y la satisfacción de verlas crecer, etc… Son el recuerdo de una vida saludable fuera del asfalto que purifican nuestro aire. Normal que asociemos su fantástica compañía a un mayor grado de felicidad y bienestar.

Pero espera que todavía hay más…

“Queremos trabajar en un ambiente más amable, más agradable, mas bonito.”

Científicamente está demostrado lo que intuitivamente muchas personas han entendido, según los datos de Efeagro:

“Que estar expuestos a espacios verdes mejora profundamente nuestro bienestar físico y mental.”

No sólo nos ayuda a reducir el estrés diario sino que potencia nuestra salud en general, porque tiene reconocidos beneficios sobre el sistema inmune, reduciendo la producción de cortisol y los procesos inflamatorios.

Por lo que, el simple hecho de tener plantas en la oficina, ahora en casa, potencia significativamente nuestra felicidad.

En escenarios agresivos como son las ciudades, destinar una parte de tu casa – oficina a tener plantas, te transporta a un entorno más amable, más humano, con el que cognoscitivamente conectamos armonizando de forma natural como especie. Eso recrea una atmósfera agradable, donde sentirse a gusto, donde sentirnos bien.

Lo que curiosamente tiene efectos estupendos sobre otras variables también relacionadas con nuestro bienestar y nuestra felicidad, como es el trabajo y las relaciones con los demás, pues disminuye nuestra impulsividad, favorece la concentración y una mejor toma de decisiones.

Con un simple detalle puedes mejorar tu calidad de vida.

Aunque a muchas personas, aun les cuesta creerlo después de todas estas evidencias.

He trabajado desarrollando el diseño interior de muchas oficinas que buscaban una mayor productividad de sus equipos.

En las propuestas que realizo siempre hay un alto componente de espacios verdes, porque está demostrado que el simple y sencillo detalle de poner plantas, supone un incremento de la felicidad de los empleados, de su bienestar y de su calidad de vida.

Lo que se traduce en un aumento de la productividad, en algunos estudios comentados en la Harvard Business Review de hasta un 15%.

En espacios donde hay plantas, la calidad del aire que se respira es superior lo que se transforma en un refuerzo de la función cognitiva de los empleados, potenciado un mejor rendimiento.

Por lo que es curioso que su respuesta a la propuesta de incluir plantas sea siempre negativa, porque en el fondo concurre en su propio favor y en el de sus empleados. Algo que Google tiene muy claro, mejorar la calidad de vida de las personas con las que trabajas tiene un retorno en satisfacción y felicidad que mejora la forma de actuar de todos.