CINCO RAZONES PARA TELETRABAJAR EN UN COWORKING

EL TELETRABAJO TERMINARÁ POR IMPONERSE Y EL COWORKING TE PUEDE AYUDAR A SACARLE PARTIDO.

Porque teletrabajar desde casa tiene un límite, ¿no te parece?.

A estas alturas del partido, estaremos de acuerdo con algo:

“hoy en día se puede trabajar desde cualquier sitio”.

La tecnología hace posible teletrabajar, porque se puede tener internet, casi, en cualquier lugar del mundo, así que, con un ordenador portátil y un teléfono móvil, llevas una oficina a todas partes.

Sin embargo, no todos los sitios están preparados para teletrabajar de forma continuada.

Aunque tecnológicamente sea posible, factores como la ergonomía, el entorno, el ambiente, la conexión social, el color, la luz, etc…, influyen en nuestro rendimiento y en nuestro estado de ánimo para trabajar. Y nuestras casas, por lo general, no reúnen esas condiciones.

Por ello, queremos hablarte de las ventajas que tiene teletrabajar desde un espacio de coworking.  

CINCO RAZONES PARA TELETRABAJAR EN UN COWORKING

EL TELETRABAJO TERMINARÁ POR IMPONERSE Y EL COWORKING TE PUEDE AYUDAR A SACARLE PARTIDO.

Porque teletrabajar desde casa tiene un límite.

A estas alturas del partido, estaremos de acuerdo con algo: hoy en día se puede trabajar desde cualquier sitio.

La tecnología hace posible teletrabajar, porque se puede tener internet casi en cualquier lugar del mundo, así que, con un ordenador portátil y un teléfono móvil, llevas una oficina a todas partes.

Sin embargo, no todos los sitios están preparados para teletrabajar de forma continuada.

Aunque tecnológicamente sea posible, factores como la ergonomía, el entorno, el ambiente, la conexión social, el color, la luz, etc…, influyen en nuestro rendimiento y en nuestro estado de ánimo para trabajar. Y nuestras casas, por lo general no reúnen esas condiciones.

Por ello, queremos hablarte de las ventajas que tiene teletrabajar desde un espacio de coworking.  

Es una cuestión de bienestar

Trabajar en un espacio de coworking aumentará tus niveles de oxitocina.

La oxitocina es la hormona del pegamento social y, se produce en el sistema nervioso central, en el hipotálamo y, se secreta desde la hipófisis, en el cerebro.

¿Sabías que en todas las relaciones humanas está presente la oxitocina?

Esta juega un papel fundamental en la regulación del estrés, por lo tanto, también en el sistema inmune, endocrino y con los procesos inflamatorios. Además activa la generación de dopamina. O sea que, esta hormona cuándo se produce genera una explosión de bienestar en nuestro organismo.

Pues lo más interesante es, que la oxitocina se produce cuando estamos en contacto con los demás, cuando generamos vínculos, en situaciones tan comunes como el reconocimiento facial, cuando reconocemos emociones en otros, cuando somos generosos, altruistas, cuando mostramos empatía y compasión, y, para todo eso necesitamos estar en contacto con los demás.

¡¡Cuidado con la soledad!!

No somos conscientes del efecto que tiene la soledad y el aislamiento sobre la productividad y, menos, sobre nuestra salud. Vivek Murthy lo tilda de epidemia en un artículo de la Harvard Business Review.

Aunque puedes llamar por teléfono y ser parte de cuantos chats desees, no hay nada como estar en contacto con los demás. Y es que uno de los mayores riesgos del teletrabajo, además de la carencia de factores ergonómicos y funcionales que puedes tener en tu casa, es la soledad.

Todos tenemos, la mayoría, por lo menos, círculos de afecto más o menos consolidados, pero estos no suelen formar parte de nuestra vida de trabajo activa.

El coworking facilita formar parte de una comunidad de personas que, a través del trabajo se relacionan y forman una comunidad. Como consecuencia de ello pueden generar altos niveles de oxitocina, lo que tiene mucho que ver con su nivel de felicidad al final del día.

No es que seas más productivo, es que prosperarás más.

“Las personas que trabajan en un espacio de coworking prosperan más, que las que trabajan en oficinas convencionales.”

El teletrabajo advierte, para las empresas, una perdida de productividad por falta de control sobre el trabajador y ausencia de condiciones para trabajar adecuadamente.

Mientras el ejercicio de medir la productividad es una práctica habitual en las empresas, para evaluar el desempeño del trabajador mediante KPI´S. El teletrabajo irrumpe de forma abrupta en el panorama del trabajo y, tira por tierra cualquier forma convencional de medir la productividad.

Por lo que si tenemos en cuenta que el teletrabajo va a quedarse, si no de forma integral, sin duda, con mucha más presencia que antes, y que a todos nos sale a cuenta ser productivos, porqué no estudias la posibilidad de trabajar en un espacio de coworking.

Podrás mantener los niveles de productividad deseados sin privarte de las ventajas de teletrabajar, como: la autonomía y el autogobierno del tiempo, la conciliación familiar y los disminución de tiempos perdidos en desplazamientos.

Trabajando en un espacio de coworking, no sólo tendrás todo lo que necesitas para estar centrado en su trabajo, sino que hay estudios que demuestran que, las personas que trabajan en un espacio de coworking, prosperan más que aquellas que trabajan en oficinas convencionales.

Dos ideas por las que trabajar en un espacio de coworking te puede ayudar a trabajar en remoto productivamente:

LISTO PARA TRABAJAR

En un espacio de coworking tendrán todo preparado para ponerse a trabajar nada más llegar. Todo está dispuesto para usar inmediatamente, sólo tienen que  llegar, conectarse y ponerse a trabajar.

No tienen que preocuparse de nada y, tú tampoco, claro.

El sistema que ofrecemos en Freeland y en otros espacios de coworking, libera al trabajo de todos esos tiempos perdidos en gestiones y contrataciones que hacen perder tiempo de lo que realmente es necesario, tu trabajo. Por eso nosotros nos ocupamos de ello.

PONER CADA COSA EN SU SITIO

Cada actividad necesita su sitio.

Lo que está claro es que, una casa no es una oficina. Que se puede teletrabajar desde casa, si, claro, para muestra un botón. Pero es cierto que, para un planteamiento a medio o largo plazo, no sirve, porque no es el lugar adecuado, ni funcional, ni socialmente.

Por ello, recomiendo poner cada actividad en su sitio y, disponer de lo necesario para hacer bien nuestro trabajo, ser eficientes y productivos.

Cuando los espacios se mezclan, como ocurre cuando teletrabajamos en casa, la vida familiar se desordena con la vida laboral y, eso provoca estados de ansiedad y frustración que nos lleva a gestionar mal los horarios y, a no identificar correctamente cuando termina una actividad y empieza otra.

El cerebro necesita descansar y, eso es muy difícil de hacer cuando el lugar en el que trabajamos es el mismo en el que se desarrollan otro tipo de actividades. Si no cambiamos de espacio es mucho más difícil cambiar de estado y debemos valorar que nuestros estados están íntimamente relacionados con los espacios que habitamos.

Recupera el placer de llegar a casa y dejar el trabajo en la puerta teletrabajando en un espacio de coworking sin perder las ventajas de trabajar cerca de casa. ¿Qué te parece?

Es económicamente rentable.

“Menos de 1 € la hora”

Un espacio de coworking tiene la finalidad de proporcionar un lugar para trabajar a todo aquel que no lo tiene. En su concepción está o debiera estar, ser asequible, por lo menos eso pensamos en Freeland.

En su amplia propuesta hay siempre diferentes opciones, para poder adaptar tus necesidades al tiempo real de uso que vas a hacer. Suele haber precios muy razonables que permiten a, prácticamente, cualquier bolsillo acceder a sus diferentes tarifas.

Tener una oficina, una dirección postal, un sitio para reunirte y trabajar todo el día, con todo el equipamiento necesario, cuesta en la mayoría de los casos menos de 1 euro la hora, para las tarifas más flexibles.

Si tienes en cuenta el coste que supone para ti pagar intenet en tu casa, las horas de luz y el equipamiento mínimo que has tenido que comprar, para convertir una zona de tu vivienda en oficina. Más todo ese uso intensivo de tu casa: el agua que antes no bebías, la luz que antes no gastabas, el uso de tus muebles, ahora más intenso, etc…, todo eso, es un coste que te ahorras en un espacio de coworking.

Luego si haces cuentas, verás que económicamente, a nivel de costes, también es muy positivo teletrabajar desde un espacio de coworking.

Favorece la conciliación familiar y laboral.

Conciliar vida personal o familiar con la vida laboral es un verdadero arte y, en esto precisamente, el coworking, te ofrece una gran solución.

Teletrabajar es la respuesta, para todas aquellas personas que necesitan rascar unos minutos más al reloj de cada día para pasarlo con sus hijos, sus seres queridos, dependientes o no dependientes, para cuidar de tu familia y dedicarles el tiempo que se merecen, para cuidar una relación de amor.

¡¡Ojo!!, que pasamos más tiempo con nuestros compañeros de trabajo que con nuestra mujer o nuestro marido.

Pero teletrabajar desde casa se puede convertir en una verdadera prisión, necesitamos oxitocina, contacto social, lo decimos en el primer punto; salir, estar en contacto con los demás, mirarnos a los ojos, compartir con los demás impresiones, quejas, reflexiones o la chorrada número uno, claro que sí…, y ahí es donde un espacio de coworking próximo a dónde vives te puede ayudar, para resolver todas aquellas situaciones familiares sin que penalicen a tu trabajo o viceversa.

Aumentará tu calidad de vida en términos generales.

No lo decimos por decir, hemos hecho una encuesta que lo demuestra.

Por un lado, sigues pudiendo estar cerca de casa y ahorrar el tiempo que necesitas para otras cosas de tu vida.

Pero a demás, te permite trabajar donde vives, es decir, en tu barrio y en los barrios aledaños y, eso es una nueva forma de disfrutar de las ventajas de una economía local a la que ahora favoreces y de la que formas parte.

Salir a trabajar cerca de tu casa te pone en contacto con tus vecinos, con los comercios de la zona y te facilita el encuentro con los demás de forma natural y automática y, sin duda que eso está lleno de calidad de vida.

Por otro lado, te mueves y activas tu cuerpo y, con ello, tu mente y te dispones para llevar a cabo tus tareas, lo que favorece tu motivación y, la de los demás porque ésta es contagiosa.

Las conversaciones, los cafés, las interacciones personales, desarrollan nuestro lado social y eso nos completa como individuos sociales y comunitarios. Y, por supuesto, todo esto favorece a un sentido global de felicidad y, por ello, creo que teletrabajar en un espacio de coworking aumentará tu calidad de vida.

CINCO RAZONES PARA TELETRABAJAR EN UN COWORKING.

1. Aumenta tus niveles de oxitocina.

Aunque parezca que ya no necesitamos al grupo para nuestra supervivencia, porque no vamos por ahí cazando en una estepa con lanzas y arcos, la realidad es que no somos muy diferentes de esos seres que poblaron la tierra hace miles de años. Seguimos necesitando a los demás, al grupo… ya no para sobrevivir, pero sí para sentirnos parte de algo. Sentirnos parte de una comunidad nos completa como seres humanos y nos permite desarrollarnos aún más.

La Oxitocina

En este contexto, la oxitocina viene a cuento por ser la hormona del pegamento social y se produce en el sistema nervioso central, en el hipotálamo y, se secreta desde la hipófisis, en el cerebro.

¿Sabías que en todas las relaciones humanas está presente la oxitocina? Esta juega un papel fundamental en la regulación del estrés, por lo tanto también en el sistema inmune, endocrino y con los procesos inflamatorios. Además activa la generación de dopamina. Entonces, ¿tiene todo el sentido ayudar a nuestro organismo a producir cuanta más oxitocina mejor, no?

Pues lo más interesante es, que la oxitocina se produce cuando estamos en contacto con los demás, cuando generamos vínculos, en situaciones tan comunes como el reconocimiento facial, cuando reconocemos emociones en otros, cuando somos generosos, altruistas, cuando mostramos empatía y compasión, y, para todo eso necesitamos estar en contacto con los demás.

Para combatir la soledad.

Teletrabajar te puede aislar del grupo y, aunque puedes llamar por teléfono y ser parte de cuantos chats desees, no hay nada como estar en contacto con los demás. Y es que uno de los mayores riesgos del teletrabajo además de la carencia de factores ergonómicos y funcionales que puedes tener en tu casa, es la soledad asociada a no formar parte de un grupo habitual.

Y aunque todos tenemos nuestros círculos de afecto más o menos consolidados llegada cierta edad, la verdad es que no siempre les tenemos tan a mano como para tener una vida en grupo activa.

El coworking en este caso te facilita formar parte de una comunidad de personas que a través del trabajo se relacionan y forman una comunidad. Como consecuencia de ello pueden generar altos niveles de oxitocina, lo que tiene mucho que ver con su nivel de felicidad al final del día.

2. Aumenta tu productividad.

KPI´S Y PRODUCTIVIDAD

Una de las principales preocupaciones derivadas del teletrabajo es, precisamente, la productividad. En concreto, la supuesta perdida de productividad producida por no acudir al centro de trabajo habitual.

Medir la productividad es una de esas tareas eternas detrás de las que el mundo empresarial se devana los sesos de diferentes maneras. Tienen una cosa que se llama KPI´S y en función de diferentes parámetros medibles intentan evaluar la productividad de sus equipos. Pero, ¿qué pasa si algunos de los factores que influyen en la productividad no los puedes medir?

PSICOLOGÍA CONDUCTUAL

Cómo medir la influencia del ambiente, el entorno, los colores, la ergonomía, la luz, el ruido, la concentración, el componente social y fraterno, etc…, porque no siempre trabajamos de la misma manera, ni estamos concentrados de igual forma todas las horas del día, ni tenemos las pilas cargadas para darlo todo siempre al máximo nivel. Somos personas no robots y precisamente por eso, todos estos factores intangibles influyen en nuestro comportamiento y en nuestro estado de ánimo.

Esto es algo que defiende la psicología conductual bajo la que se postula que nuestras respuestas a los estímulos ambientales dan forma a nuestras acciones.

Así que, dado que no todo el mundo dispone de un entorno adecuadamente preparado para teletrabajar desde casa, proponemos el coworking y con ello los espacios de coworking, para facilitar la posibilidad de teletrabajar y, al mismo tiempo ser altamente productivos.

Hay dos ventajas que lo proponen como una gran solución a este problema:

1.PLUG & PALY

Todo está preparado para que llegues, te enchufes y te pongas a trabajar y no te tengas que preocupar de nada.

Pero absolutamente de nada y eso es un verdadero lujo. Pero además podrás despejar tu salón de ese nuevo elemento decorativo que has incorporado que es la pantalla del ordenador en la mesa del comedor. Por otro lado,

2. UN SITIO PARA CADA COSA.

Cada actividad necesita su sitio, para realizarse correctamente.

Lo que está claro es que, una casa no es una oficina. Que se puede teletrabajar desde casa, si, claro, para muestra un botón. Pero es cierto que, para un planteamiento a medio o largo plazo, no sirve porque no es el lugar adecuado ni funcional, ni socialmente.

Por ello, recomiendo poner cada actividad en su sitio, y disponer de lo necesario para hacer bien nuestro trabajo, ser eficientes y productivos.

Cuando los espacios se mezclan, como ocurre cuando teletrabajamos en casa, la vida familiar se desordena con la vida laboral y, eso provoca estados de ansiedad y frustración. Nos lleva a gestionar mal los horarios y a no identificar correctamente cuando termina una actividad y empieza otra.

El cerebro necesita descansar y eso es muy difícil de hacer cuando el lugar en el que trabajamos es exactamente el mismo en el que se desarrollan otro tipo de actividades. Si no cambiamos de espacio es mucho más difícil cambiar de estado y debemos valorar que nuestros estados están íntimamente relacionados con los espacios que habitamos.

Recupera el placer de llegar a casa y dejar el trabajo en la puerta teletrabajando en un espacio de coworking sin perder las ventajas de trabajar cerca de casa. ¿Qué te parece?

3. Es económicamente rentable.

Por regla general, un espacio de coworking tiene la finalidad de proporcionar un lugar para trabajar a todo aquel que no lo tiene. En su concepción está o debiera estar, ser asequible, por lo menos eso pensamos en Freeland.

En su amplia propuesta hay siempre diferentes opciones, para poder adaptar tus necesidades al tiempo real de uso que vas a hacer. Suele haber precios muy razonables que permiten a prácticamente cualquier bolsillo acceder a sus diferentes tarifas.

Menos de 1 € la hora

Tener una oficina, una dirección postal, un sitio para reunirte y trabajar todo el día, con todo el equipamiento necesario, cuesta en la mayoría de los casos menos de 1 euro la hora, para las tarifas más flexibles.

Si tienes en cuenta el coste que supone para ti pagar intenet en tu casa, las horas de luz y el equipamiento mínimo que has tenido que comprar para convertir una zona de tu vivienda en oficina. Más todo ese uso intensivo de tu casa: el agua que antes no bebías, la luz que antes no gastabas, el uso de tus muebles, ahora más intenso,etc…, todo eso es un coste que te ahorras en un espacio de coworking.

Luego si haces cuentas verás que económicamente, a nivel de costes, también es muy positivo teletrabajar desde un espacio de coworking.

4. Favorece la conciliación familiar y laboral.

Conciliar vida personal o familiar con la vida laboral es un verdadero arte y, en esto precisamente, el coworking, te ofrece una gran solución.

Teletrabajar es la respuesta, para todas aquellas personas que necesitan rascar unos minutos más al reloj de cada día para pasarlo con sus hijos, sus seres queridos, dependientes o no dependientes, para cuidar de tu familia y dedicarles el tiempo que se merecen, para cuidar una relación de amor.

¡¡Ojo!!, que pasamos más tiempo con nuestros compañeros de trabajo que con nuestra mujer o nuestro marido.

Pero teletrabajar desde casa se puede convertir en una verdadera prisión, necesitamos oxitocina, contacto social, lo decimos en el primer punto; salir, estar en contacto con los demás, mirarnos a los ojos, compartir con los demás impresiones, quejas, reflexiones o la chorrada número uno, claro que sí…, y ahí es donde un espacio de coworking próximo a dónde vives te puede ayudar, para resolver todas aquellas situaciones familiares sin que penalicen a tu trabajo o viceversa.

5. Aumenta tu calidad de vida.

Trabajar cerca de casa sin trabajar en casa.

He querido dejar esta ventaja para el final, porque realmente todas las ventajas anteriores suman conjuntamente esta.

Trabajar en casa forma parte de las diferentes opciones que el teletrabajo pone hoy a nuestra disposición, pero si la analizas de cerca y la valoras como la única opción para teletrabajar, verás que has perdido una gran calidad de vida. Entre otras cosas, porque pasarse todo el día en casa, no parece que sea la mejor de las opciones para ser feliz.

Sin embargo, el coworking te ofrece la posibilidad de seguir beneficiándote de teletrabajar, sin tener que trabajar en casa obligatoriamente.

VENTAJAS

Por un lado, sigues pudiendo estar cerca de casa y ahorrar el tiempo que necesitas para otras cosas de tu vida.

Pero a demás, te permite trabajar donde vives, es decir, en tu barrio y en los barrios aledaños y, eso es una nueva forma de disfrutar de las ventajas de una economía local a la que ahora favoreces y de la que formas parte.

Salir a trabajar cerca de tu casa te pone en contacto con tus vecinos, con los comercios de la zona y te facilita el encuentro con los demás de forma natural y automática y, sin duda que eso está lleno de calidad de vida.

Por otro lado, te mueves y activas tu cuerpo y, con ello, tu mente y te dispones para llevar a cabo tus tareas, lo que favorece tu motivación y, la de los demás porque ésta es contagiosa.

Las conversaciones, los cafés, las interacciones personales, desarrollan nuestro lado social y eso nos completa como individuos sociales y comunitarios. Y, por supuesto, todo esto favorece a un sentido global de felicidad y, por ello, creo que teletrabajar en un espacio de coworking aumentará tu calidad de vida.