TRAS 6 AÑOS TELETRABAJANDO EN FREELAND, ME PASÉ A TRABAJAR EN CASA Y ESTO FUE LO QUE SUCEDIÓ.
TRABAJAR DESDE CASA CON TRES HIJOS Y TRES MESAS HA CONVERTIDO A ALBERTO EN TODO UN EXPERTO EN ORDEN Y EN CONCILIACIÓN FAMILIAR.
La psicóloga Gabriela Paoli afirma que «el teletrabajo, nos exige ser más ordenados, ya que es fundamental mantener espacios adecuados para cada tarea«
«Es muy fácil caer en la procrastinación, la improvisación, las prisas y el yaísmo (cultura del ya). Todo esto multiplica por cien nuestras posibilidades de caer en el desorden«.
Por otro lado, los expertos dicen que después de trabajar desde casa tantos meses, se ha alterado nuestro orden natural y eso nos ha provocado entre otras cosas, estrés y ansiedad.
Aunque la relación entre el orden y el bienestar mental está bien justificada, cada caso es un mundo. Por eso, hoy hemos hablado con una persona que lo ha vivido en carne propia. Un caso particularmente interesante.
Alberto Aramburu, un freelandero de larga trayectoria, ya sabía lo que era teletrabajar antes de que llegara la pandemia. Para la mayoría, el teletrabajo supuso cambiar la oficina habitual por trabajar desde casa. Pero Alberto llevaba seis años teletrabajando desde Freeland Coworking como corredor de seguros para GSF Broker cuando todo esto empezó. Hasta que, como todos, tuvo que mudar su ‘base de operaciones’ a casa y adaptarse a una forma de trabajar bastante distinta.
En esta conversación, hablamos sobre cómo le ha ido con este cambio, con qué retos se ha enfrentado y, si le apetece seguir trabajando desde casa o, prefiere hacerlo desde Freeland.
¿volverías a teletrabajar desde FREELAND?
¡Pero por supuesto!… si estoy contando los días (risas). Solo necesito que la oficina me lo apruebe otra vez. Freeland es un espacio en el cual siempre he estado muy bien y he hecho cosas muy importantes. Pero es una decisión que ya no depende de mí.
¿Qué es lo que más echas de menos de trabajar en FREELAND?
El trato con mi gente, sin duda.
Bajarme a charlar con alguien, salir a tomarme una cerveza con Áurea, ver a Teun, hablar con Ricard… en fin, echo de menos a mucha gente. Es que Freeland es un espacio donde se gestan relaciones humanas a todos los niveles.
De hecho, yo tenía un porcentaje bien interesante de mi cartera de clientes que procedía de los contactos que hacía aquí y de personas que venían a mí referidas por otros. Esos referidos los tengo en menor medida ahora, claro.
Esa relación tanto a nivel profesional como personal es la que más terminas echando de menos.
¿Cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado trabajando desde casa?
Que todos los días eran exactamente igual y no podías hacer nada.
Estabas trabajando y dándolo todo, pero sabías que al día siguiente iba a ser lo mismo. Eso durante todo el tiempo que estuvimos en cuarentena fue el gran problema al que tuvimos que enfrentarnos psicológicamente, porque aunque fuera sábado o domingo, era el día de la marmota, una y otra vez igual.
¿consejos PARa una persona que trabaje DESDE casa?
Sinceramente, no te puede ir fenomenal lo del teletrabajo en casa, a ningún nivel, de verdad…, eso de que lo vas a petar teletrabajando porque es fenomenal, ¡es un mito! Apúntate esto: «los pétalos duran una primavera»… (risas).
«Trabajar desde casa lo asemejo a un castillo asediado. Tu estás dentro con tu orden y estás recibiendo constantemente ataques de fuera, en modo ataque-reacción. Mientras vayas reaccionando, mantienes la situación controlada, pero cuando esta te supera es cuando te ves invadido».
¿crees que el orden es un concepto subjetivo?. ¿Qué es el orden para ti?
Desde un punto de vista temporal, mi orden es mi horario.
Tener un orden en mi horario es vital a la hora de trabajar. Levantarme a la misma hora y empezar la jornada a una hora concreta. Particularmente, lo que intento es encajar mi horario con el de las personas con las que trabajo, con la empresa y con los suministradores de las compañías de seguro.
Desde el punto de vista espacial, es importante tener un espacio con todo lo que necesitas para trabajar…
…y que se conecte correctamente con todas las aplicaciones que utilizas. En mi caso, la conexión en remoto con las compañías de seguro también forma parte de mi espacio trabajo.
Si estoy trabajando con una conexión en remoto, mi principal problema es que esa conexión sea eficiente. ¡Pero no lo es del todo! . Entre que yo consulto una información y el sistema me devuelve la respuesta, puede haber un decalaje de 2 o 3 segundos y eso a lo largo del día ¡te mata!.
Realmente es lo peor que puede haber con esto del teletrabajo desde casa.
Y, ¿cómo lo has resuelto?
Bueno, no he podido resolverlo del todo. Lo que hago es que me descargo toda la información en mi disco duro y ahí la trabajo, pero haciendo esto, igual necesito volcar todo lo que tengo en la nube y en mi ordenador, y al final duplico el trabajo, lo cual también es un problema.
Es verdad que trabajando desde el coworking también tenía ese problema, porque sigue siendo una conexión en remoto con la central, ¡pero desde casa esto es mucho peor!
¿te resultaba más fácil mantener el orden TRABAJANDO FUERA DE CASA?
No es que me cueste más el orden ahora que teletrabajo en casa, pero me ha tocado cambiar cosas de las que antes no me preocupaba en lo absoluto.
En Freeland podía permitirme el lujo de tener un taco de papeles con notitas en las que iba apuntando solicitudes de clientes a lo largo del día. Con eso tenía un control de todas las operaciones. Ahora eso ya no lo puedo hacer, porque imagina cuántas notas tendría por toda la casa.
Ahora intento mantener el modo ‘papel cero’. La organización real de mi espacio está enfocado sobre todo en mis archivos del ordenador.
Dime 3 hábitos que te ayudan a mantener el orden.
1. El horario es uno de ellos, que como ya ves lo llevo con bastante disciplina.
2. Luego, el orden en mi mesa… o bueno en mis 3 mesas a lo largo del día, porque al final tengo 3 mesas… (risas). Es fundamental tener en esas mesas lo que necesito, cuando lo necesito. Lo segundo es recoger, eso es importante. Que no llegue la hora de ponerme el pijama y esté tropezando con los papeles de no sé qué.
3. El tercer hábito sería no perder la sonrisa (risas)… ese es un hábito fundamental. Es que… ¡jolín, hay momentos en que te sientes muy solo con el teletrabajo desde casa y te deprimes! Pero cuando siento que me está sucediendo, llamo inmediatamente a mi oficina en Toledo para hablar con mis compañeros. Es algo muy simple, pero necesario. Necesitamos socializar. Aunque mis compañeros están a 90 km de distancia, soy consciente que me ven como un compañero porque les llamo a diario.
¿algún método concreto para mantener ORDENADO tu espacio de trabajo?
Mantengo siempre la misma metodología, aunque vaya cambiando de sitio a lo largo del día. Para mí el orden del espacio no es solamente del espacio físico de tu mesa de trabajo, sino también del ciberespacio.
En ese sentido, mi orden va desde encender el ordenador y abrir primero Outlook, hasta tener las libretas cerca y los dos teléfonos bien cargados. Para evitar mover tantas cosas, uso una sola agenda física o la de Outlook que funciona muy bien. Luego tengo un Excel donde llevo el control de toda la cartera de clientes. Aunque eso es algo que estoy haciendo desde el primer día que entré en esta compañía, no solo desde que teletrabajo en casa. En ese archivo es donde verdaderamente tengo todo registrado, lo que no tengo apuntado ahí es como si no existiese.
¿Y le has hecho algún cambio a ese espacio desde que comenzaste el teletrabajo en casa?
Pues sí, de hecho cada mes creo que viene bien cambiar un poquito.
Ahora he puesto un Poto en mitad de la mesa. Las plantas me ayudan mucho en ese sentido. Y el mes pasado tenía un puzzle en el suelo de 1500 piezas y en esos ratos de procrastinación lo iba adelantando… (risas), ¡y lo terminé!
«Para mí, el teletrabajo no se trata de simplemente trabajar en casa, sino de cómo desde casa te conectas con ese exterior y luego, qué respuesta recibes de ese exterior. Es decir, el flujo de trabajo».
¿Cómo lo llevas con 3 hijos en casa?
Pues, es un reto. Lo de dividir espacios lo he intentado, pero es difícil.
Al inicio me ponía en el salón mientras los niños estaban en el cole. Pero la realidad es que no tengo el salón para mí solo todo el día. Imagínate que a las 17:00 hr se me llena el salón de gente… Miguel y Marina tocan el piano por las tardes y el piano está a mis espaldas en el salón (risas)…. con lo cual a esa hora ya me toca irme a mi habitación y sentarme en el sillón para seguir trabajando. Ahí me quedo hasta las 19:00 hr y mientras están viendo la tele en el salón, me voy a la habitación de alguno de los chicos porque ya han terminado de estudiar. Y ahí me paso el resto de la tarde, como hasta las 20:30 hr.
¿Aún lo sigues haciendo de esta manera?
Pues sí, lo sigo haciendo exactamente igual. Voy literalmente pivotando por casa.
Hay veces que tengo suerte porque mi hija mayor o mi hijo mediano salen y entonces me voy a su habitación y aprovecho de conectarme por cable, en vez de usar el wifi. Pero claro, cuando estoy en el sillón de mi habitación, alejado de todos los puntos de cable, me toca tirar del wifi.
¿Te resulta difícil separar tu área de trabajo de tu área de descanso?
¡Pues claro, ya lo ves…! Tengo algunas ventajas y comodidades, como que me puedo poner la música que quiero si estoy en mi habitación… y tan a gusto. Pero luego, la realidad del teletrabajo en casa es que tiene muchas contras y las contras son importantes. Al final del día, te das cuenta que tus niveles de estrés y ansiedad son altos porque no tienes una estabilidad de espacio, esa que te da el estar siempre en el mismo sitio y entorno. En ese ir y venir típico del teletrabajo en casa también me toca estar moviendo carpetas y teléfonos de un lado a otro.
¿Estás trabajando y piensas que puedes aprovechar A poner el lavavajillas?
Pues lo del lavavajillas me pasa, pero me pasa ahora… (risas).
Sin embargo, me he hecho una rutina que me autoexijo cumplir, porque para mí eso es higiene, higiene laboral.
Lo de las distracciones me pasa mucho con el teletrabajo en casa, sobre todo en esos periodos de decalaje que te comentaba antes, que terminan siendo de 2 a 3 minutos. Basta que tenga una página abierta de Expansion.com o Marca.com y ¡claro! termino procrastinando bastante. La productividad se resiente mucho por esas razones también.
Luego, aunque estoy en casa, me toca salir. Los viernes por ejemplo llevo mis hijos al tenis y a la vuelta me toca pasar por la frutería. No me queda otra más que optimizar el tiempo y creo que esta es la verdadera transformación que ha surgido con el teletrabajo desde casa. Las interacciones por whatsapp se han hecho más inmediatas, hasta en las cosas más simples. Al de la frutería, mi mujer le manda la lista de la compra por whatsapp y se la deja preparada, y cuando yo paso ya me tiene la bolsa lista (risas)… ¡eficiente a tope!
En lo que realmente hemos evolucionado es en interactuar con nuestros dispositivos.
Teletrabajo y coworking: ¡un puntazo!
Esta es la fórmula para conciliar trabajo y familia y que además te facilitará el orden. ¿Por qué? Pensemos por un momento en el plan nómada:
- Llegas, te sientas, colocas tu ordenador, te conectas a la red y estás listo para empezar a trabajar.
- Tu mesa siempre será un lienzo en blanco para comenzar cada día. No habrá nada allí para ordenar.
- Tener que salir de casa te hará consciente de llevarte solo aquello que necesitas y como no podrás dejar cosas en tu mesa, no acumularás nada. Simple.